La Homeopatía aplicada a plantas busca renovar el equilibrio entre los diferentes organismos en la tierra y alrededor de ella, fortaleciendo a las plantas y su crecimiento de tal manera que puedan enfrentar la aparición de plagas y enfermedades.

Tratando el suelo agrícola y las plantas con esta técnica combatimos las plagas y enfermedades evitando la contaminación de la tierra, el agua y el aire, contribuyendo a una producción ecológica y limpia.

La homeopatía utiliza muchos compuestos que se basan en leyes, principalmente la denominada Ley de Similitud o Similia similibus curantur (curación por los similares): si una sustancia tiene la capacidad de producir un determinado cuadro sintomático en una planta sana, tiene a la vez la capacidad de curar a una planta enferma que presente un cuadro similar a éste.

Además, los medicamentos homeopáticos están hechos con muy pequeñas dosis de sustancia medicamentosa, a tal punto de dilución que sus componentes ya no pueden ser detectados químicamente; el medicamento en estas condiciones comienza a actuar en el campo de la física, evitándose de esta manera las reacciones adversas y tóxicas de los componentes químicos.

Las principales ventajas de la aplicación de las dosis infinitesimales son:

  • las dinamizaciones homeopáticas carecen de toxicidad y por lo mismo no se daña al ecosistema, ni a los agricultores que las manipulan, ni a los animales que las consumen ni a los consumidores finales
  • el uso preventivo redunda en un mayor control de las plagas y enfermedades, sobre todo para enfermedades ya conocidas anualmente en cada cultivo: la aplicación de dinamizaciones en los cultivos genera una resistencia natural a las plagas y enfermedades
  • son de fácil aplicación tanto a nivel profesional como de aficionado

Para la elaboración de los preparados contamos con la mejor tecnología: cámara de flujo laminar, dinamizadora, impregnador de gránulos, autoclave… que garantiza la calidad de los productos. Las materias primas las obtenemos del medio natural y las recolectamos nosotros mismos